Silvia Levenson, artista del vidrio

ARTISTAS

Es difícil saber en qué punto termina el arte y comienza la artesanía. Sobre este tema se sigue escribiendo y discutiendo, sin llegar a una conclusión. Con el vidrio vemos que estas categorías se mezclan tanto que es aun más difícil decidir ponerle una etiqueta a una obra.

Todavía hay una tendencia a considerar al vidrio como un material funcional: ventanas, vajilla, etc; o puramente decorativo: vitrales, lámparas, etc.

Es cierto también que mucho de lo que se presenta como escultura, no lo es, pero a la vez, muchas pinturas sobre vidrio son verdaderas obras de arte.

Silvia Levenson es sin dudas una escultora. Sus obras son contundentes en lo que se refiere al contenido, y la técnica es excelente.

Los temas que le interesan están íntimamente ligados con la experiencia de ser mujer y con la exposición de este mundo absurdo y hostil. Su mirada es precisa y sarcástica. Se ríe de los estereotipos, señala a los imperativos de nuestra sociedad como lo que son: convenciones con poco sentido, que hacen que la vida sea aun más difícil. Reflexiona sobre nuestra idea de la felicidad y juega presentándola bajo un aspecto tierno y suave. La publicidad, la juventud, el miedo al dolor y la búsqueda del confort instantáneo se refleja en obras fuertes y bonitas a la vez.

Como ella misma dice en la presentación de la serie La Cosmética de la Felicidad: “en mi trabajo actual, no me interesa la moralidad, sino que quiero explorar la obsesión de ser siempre feliz, y mi perspectiva se origina de mi propia incomodidad y de mi propio sentido de no encajar”. 

Disfruten de su obra con sus propios ojos en la página: www.silvialevenson.com

El comercio del arte en Internet o E-commerce para arte

VIVIR DEL ARTE

La primera pregunta es qué es el E-Commerce y cómo puede ayudarnos a vender nuestra obra.

En esta oportunidad tomamos un extracto del artículo que Pilar DM publica en su muy recomendable página web El Dado del arte.

  • ¿En qué consiste exactamente el e-commerce?
El comercio electrónico (o e-commerce) es la manera de vender productos a través de Internet con la única ayuda de una página web y una empresa de logística asociada al vendedor o plataforma de venta. La venta electrónica ha alcanzado la edad adulta en España, llegando al punto en que comprar por la Red ha vencido los falsos mitos sobre la privacidad de los datos y la seguridad de la compra.
Es imprescindible contar con una  “pasarela de pago ,que durante los últimos años han implantado la práctica totalidad de las entidades bancarias; y con un tipo seguro de transporte. Este último incluye un seguro que cubre los daños o pérdidas del material. Puedes consultar las tarifas de CorreosUPS, MRW, etc.

  • Un artista, ¿qué es lo primero que tiene que tener en cuenta si admite vender sus obras a través de e-commerce?

Cualquier persona que se ponga a vender un producto a través de Internet tiene que tener claras 3 cosas:

Posicionamiento: Vender en Internet no es llegar y besar el Santo. Al principio no te conoce nadie, más que los cuatro amigos a los que se lo has contado. Necesitas promocionarlo y posicionarlo, ya sea dentro de la plataforma de e-commerce (si elegiste una, como por ejemploEbay) como en los buscadores y redes sociales:

  • La promoción dentro de la plataforma Ebay sigue sus propias reglas, si bien hay tres que debemos dominar al comenzar:

1. Necesitamos comprar algunos productos para recibir un mínimo de 15 a 20 votos positivos de nuestros vendedores y a partir de ahí la gente empezará a fiarse de nuestra seriedad.

2. Aceptamos que se nos van a cobrar comisiones por cada venta, dependiendo de la visibilidad que elijamos a nuestros productos y también por transferencia a nuestra cuenta dePayPal.

3. Es imprescindible que las imágenes que mostremos de nuestras obras sean perfectas. Iluminación, posición y todas las características se realcen al máximo para que el comprador no tenga ninguna duda sobre lo que está comprando.

  • En los buscadores, conviene enlazar blogs y páginas que hablen de arte y que nos devuelvan el enlace. Por supuesto ser activo con los comentarios y seguir las reglas básicas de los blogs.
  • Dentro de las redes sociales, promocionar nuestra tienda sin hacer spamming, pudiendo crear grupos para gente con intereses similares. Es muy importante que tus contactos no se sientan agredidos por tu promoción.

Adaptabilidad Vs Capacidad: es el clásico “no morir de éxito” Si produces a un ritmo X y de repente tienes un pico de ventas que te exige producir a un ritmo 2X o 3X, tienes la opción de aceptar el compromiso que requiere crear más rápidamente (pudiendo perder en calidad) o dejar insatisfecho a gran parte de la clientela, con su consiguiente desprestigio. Hay que saber dimensionar con claridad donde están nuestros límites creativos y explicitarlo claramente en nuestra web (periodos de entrega y contingencias posibles) para que no haya incumplimientos.Socialización: que enlaza con el punto de promoción en buscadores y redes sociales. Cada vez aumenta el número de visitas a blogs y webs (de e-commerce entre ellas) que proceden de Facebook y Twitter mayoritariamente.

1. Lo primero sería ser activo y socializar con tus amigos, y amigos de amigos que les pueda interesar lo que vendes, es la adaptación del clásico boca a boca a la era de los Social Media.
2. A continuación sería crear una estrategia de ruido para que nuestro mensaje llegue lo más lejos posible. Ya sea a través de grupos como apuntábamos antes, como de concursos,virales (flash, bromas, videoclips, y demás media), etc.
3. Y sobre todo ser activo, desenfadado y compartir información interesante para todos aquellos “posibles” clientes, es la regla de oro que hay que convertir en nuestro hábito diario.
Ampliaremos el artículo en el futuro, con más información  perteneciente a la misma página: http://eldadodelarte.blogspot.com.es/search/label/mercado%20del%20arte

Jaime Sabines, poeta recomendado.

LITERATURA

Obra de la joyera Isabel Herrera: “Kit de los Amorosos”. Puedes ver sus preciosos trabajos en http://www.facebook.com/tallerdejoyeriaellavadero

Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 – Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano. Es considerado uno de los grandes poetas mexicanos del siglo XX. En vida, tuvo un asombroso éxito entre los lectores, y tras su muerte, su obra ha quedado sembrada en la tradición poética de nuestro tiempo.

Su poesía Los Amorosos habla de gente sensible, de espíritus libres y de búsquedas continuas… Que la disfruten.

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida. No se pierdan la voz de Sabines recitando:  http://www.youtube.com/watch?v=YMU1RKzt9cw

Su página web: http://www.sololiteratura.com/sab/sabinesprincipal.htm

El cerebro es hermoso

MENTE Y ARTE

En este artículo reproducimos la entrevista traducida al español, que le hace Noah Hutton a Greg Dunn, artista y neurocientífico. Se puede encontrar el original en: http://thebeautifulbrain.com/2011/11/interview-gallery-greg-dunn/ Greg Dunn es un artista visual que tiene un Ph.D en Neurociencia en la Universidad de Pensilvania. No es fácil saber a primera vista si Dunn está pintando un patrón de ramas de una planta o de neuronas. Pero quizás ese sea el punto. El ojo de Dunn parece estar afilado para la deslumbrante belleza empacada en la arquitectura celular de cada milímetro cuadrado de nuestro sistema nervioso, arquitectura que se repite en todos nosotros.

La imágenes neuronales en las pinturas de Dunn parecen traer alguna influencia de los dibujos de neuronas manchadas por figuras fundacionales como Santiago Ramón y Cajal, a principios del siglo XX. Aun más, los trabajos de Dunn presentan otra influencia clara, una que el artista mismo discute en la entrevista que sigue. Es un profundo admirador de diversos tipos de trabajos artísticos Pan-asiáticos, y en su obra esta influencia ha logrado elegantes representaciones de neuronas individuales y de regiones más grandes que exhiben lo que Dunn llama “lo crudo y lo audaz”, cualidades de algunos de los dibujos en tinta japoneses y chinos, así como de sus “naturalezas simples, emocionales y directas”.

ENTREVISTA CON GREG DUNN

1. ¿En dónde se origina tu interés en el cerebro y en el arte pan-asiático?

Siempre estuve interesado en la psicología y la filosofía, y supuse que allí fue donde se encontraban mis intereses iniciales. Siempre fui una persona bastante introvertida, así que usaba mucho tiempo en mis pensamientos. Basta con decir que, que con frecuencia estoy perplejo por lo que está pasando allí dentro! A medida que mis intereses científicos se desarrollaban, me di cuenta de que el sistema real y biológico puede ser fascinante. De todas maneras, lo que caracteriza al cerebro es que es el aparato a través del cual experimentamos el mundo. La actividad neuronal de cada ser humano tiene una historia neurológica, así que si eres un científico porque quieres comprenderte a tí mismo, como yo, entonces no tiene sentido mirar en cualquier otro lugar. Honestamente no recuerdo cuándo comenzó mi interés en el arte asiático, pero sospecho que quizás fue en reacción a una sobre-exposición al arte del Renacimiento y por un viaje por Europa, u otro que hice con mi familia cuando era pequeño. En contraste con un montón de arte producido en Europa, el arte asiático era tan simple, emocional y directo. Había espacio para respirar en el lienzo, y las técnicas eran tan crudas y audaz. Es el tipo de arte que justamente te golpea en las entrañas con su impacto inmediato, visceral.

2. ¿Cómo emergieron tu gusto por el arte pan-asiático y tu interés por el cerebro ? ¿Qué hay en todas esas técnicas y estéticas – particularmente en el rollo de papel japonés y la serigrafía- que tú encajaste como la interpretación estética del cerebro?

Las formas neuronales y los estilos asiáticos de pintura chocan en una manera completamente natural, y soy tan afortunado de de haber encontrado esto por mí mismo, porque me ha llevado a una carrera muy satisfactoria como artista/científico. Las formas neuronales son naturalmente elegantes y espontáneas, características que también describen a las formas más tradicionales de pintura asiática sumi-e, etc. Todo lo que se requiere para conectar puntos es la simple realización que necesitas para girar tu conciencia a la escala micro para ver que la naturaleza tiene una forma muy similar a a través de diferentes escalas de magnitud. La forma en ramas de una dendrita es casi idéntica a la forma de un árbol con ramas, una serie de grietas en el pavimento, el movimiento de los ríos y las corrientes vistas desde el espacio, o un rayo. No me sorprendería que la forma también estuviera representada en un nivel cósmico. Es una solución fractal del Universo.

3. Primero vistas en diapositivas y en las imágenes médicas, ¿las imágenes de las neuronas y los ganglios en el cerebro, cambian en tu mente una vez que empiezas a trabajar con sus formas en una manera artística? ¿Tienes ejemplos de este cambio?

Mi percepción de las regiones del cerebro y las células dentro de ellas está siempre cambiando mientras pinto. Esto es porque siempre estoy tratando de trazar una línea entre el fotorealismo y la interpretación. Usar microfotografías como una fuerte referencia, puede ser útil porque ayuda a derruir a la anatomía correctamente, pero puede robarle espontaneidad a la pintura. También le roba al pintor su disciplina casi meditativa de aprender cómo emular los movimientos azarosos y las ramas de las neuronas, una habilidad desilusionadoramente difícil. El cerebro siempre quiere generar o reconocer patrones en las cosas, y es un desafío real el tratar de evitar esa tendencia.

4. ¿Qué es lo que esta interpretación artística de las estructuras del cerebro le ha hecho a tu concepción del cerebro y sus pequeñas unidades de procesamiento? ¿Cómo esta práctica artística ha influido en tu vida académica, si ha sucedido así?

Realmente me ha dado una apreciación de cuán caótica es la microestructura del cerebro. Para ser claro, usualmente pinto solo algunas neuronas en un lienzo para enfatizar sus formas sin oscurecerlas con demasiadas líneas, pero el cerebro no se ve así para nada. Hay un cliché en neuroanatomía sobre cómo cada región del cerebro pide solo una cierta “propiedad inmueble”, y que todas las unidades de procesamiento pueden ser hacinados en un espacio pequeño. Pon juntas 100 billones de neuronas, cada una formada creando miles de sinapsis unas con otras, y el límite evolutivo del tamaño de la cabeza, y tendrás un pequeño órgano densamente comprimido. Es un lío insondable por un lado, y exquisitamente ordenado por otro. SI estos logros han afectado mi vida académica, es en que es un órgano difícil de estudiar! Tan heterogéneo y complicado, es un gran desafío entender el trabajo de solo una neurona.

5.¿Crees que el cerebro alguna vez se entenderá a sí mismo, o es demasiado complejo comprehender su propia función, a pesar de todas las herramientas de la ciencia moderna?

Tuve esta conversación cuando estaba empezando el postgrado con un amigo que recientemente terminó su PHD, y realmente permaneció conmigo. Hay algunos genios sorprendentes allí afuera que están haciendo enormes progresos para todos nosotros. Pero algún día, cuando imaginemos que la tecnología, la adquisición de datos, la superinformática, etc, lleguen al punto en donde alguna de las preguntas realmente profundas puedan ser contestadas, no estoy seguro de cómo un ser humano puede realmente entender la avalancha de información. Aunque el cerebro pudiera entenderse a sí mismo completamente, me parece imposible que sea a través de los gráficos, tablas, diagramas de conectividad y todo lo que sería el resultado inevitable. Personalmente no estoy interesado en esos días, de todas maneras. Para mí, parece ser que un acercamiento más relevante y recompensante del autodescubrimiento, se encuentra en el desarrollo de la personalidad a través de un acercamiento más intuitivo al cerebro. Para entender a mi propio cerebro, practico seriamente la meditación, la ciencia de observar la mente. Allí es donde estaré gastando mi años futuros de investigación científica, y ojalá que entienda algo al final de todo. 

6. ¿Debajo de todo eso, qué es lo que encuentras hermoso del cerebro?

Es literalmente el objeto más complicado del Universo conocido! El nudo tremendo de células cuando se conectan de una cierta manera, da lugar a una sensación extraña de “Yo” que es capaz de ponderar y aprender cosas sobre su entorno. Es un milagro enorme, y está en el techo del por qué somos seres conscientes capaces de apreciar este mundo y toda su belleza ¿Cómo no puedo amarlo?

Más información en Greg Dunn’s website.

Carlos Muñoz de Pablos, artista del vidrio.

ARTISTAS

Carlos Muñoz de Pablos es un pintor segoviano especializado en el arte de la vidriera. Su labor profesional ha estado a caballo entre la restauración de vidrieras del patrimonio histórico artístico y la obra nueva, en la que ha desarrollado un lenguaje propio cargado de fuerza expresiva y con un manejo muy singular de la luz, el color y los materiales.

Fue galardonado con el premio Castilla y León de Restauración y Conservación del Patrimonio 2005 a propuesta de la Fundación Cándido de Segovia y según decidió por unanimidad el jurado, que emitió su fallo en Valladolid.

Un excelente artículo sobre su vida y obra se puede encontrar en: http://www.saber.es/web/biblioteca/libros/mejores-premios-castilla-y-leon-1984-2006/html/textos/mejores_605.php

Pero recomendamos sobre todo, visitar su página web: http://www.vetraria.es/es/vetraria/index.php

ANTONIO LÓPEZ, PINTOR: “Si la vida fracasa, el arte fracasa”

ARTISTAS
Esta magnífica entrevista está íntegramente transcripta de la página Hoy es arte
Ahí está como si no fuera con él. A una distancia que debería de medirse en miles de años luz de cualquier atisbo de esnobismo o soberbia. Se supone que sabe que es uno de los más grandes, pero su imagen es la de la sencillez casi extrema, la del humanismo en la mejor de sus acepciones. Antonio López García (Tomelloso, 1936) nos recibe en la puerta de su estudio en Madrid en traje de faena, enfundado en un delantal que adornan manchas múltiples de su pintura prodigiosa.
Restos y huellas de lo que, con el tiempo, será otra de sus preciadas, personalísimas, obras: “el cuadro o la escultura te dice cuando está terminada y, al tiempo, tú le dices a la obra que lo que tenías que hacer está concluido. Es un tema de comunicación entre tú y lo que haces”. Lo dice desde un pequeño taburete de madera en el que se sienta mirando a los ojos de quien escucha. Medita lo que va a decir, apoya sus palabras en el movimiento de las manos, vuelve sobre lo dicho para que el mensaje quede claro y en el tono y en la mirada transmite una irrefrenable pasión por “toda esa belleza que llamamos arte”.
Y arranca de pronto su diálogo desde la convicción, definiendo que la pintura y la escultura son mágicos lenguajes asentados en la dignidad, modos de comunicación tan antiguos como la presencia del hombre sobre el planeta. “Formas de expresión a través de los que el ser humano hace visibles sus sentimientos. Creando, inventando ese modo de comunicarse hace algo a lo que llamamos arte. Son lenguajes que misteriosamente muchos de los espectadores a los que van dirigidos entienden. Además, entre quien crea y quien observa se establece un nexo que, cuando se hace bien, esta basado en la verdad. Es muy verdadero. No mientes”.
¿Qué diferencia al artista del espectador?
La verdad es que no lo sé. Es un misterio el porqué unos lo hacemos y otros lo miran. Acaso fuera bueno cambiarnos una temporada y los que hacemos limitarnos a mirar y los que miran se pusieran manos a la obra. Es evidente que todo el mundo puede mirar y todos podemos hacer. Todos podríamos porque todos llevamos un creador dentro, lo que pasa es que unos se inician, o nos iniciamos, y otros no lo hacen nunca. La consideración de la luz y las formas acaso juegue un papel pero la verdad es que no me atrevo a afirmarlo.
¿El pintor pinta lo que es?
No lo haces para que los demás vean cómo eres, si no porque necesitas comunicar, expresar algo, aquello que te bulle dentro. Para hacerlo necesitas primero cargarte con una emoción. La emoción actúa como una especie de pila, una vez cargada tienes la posibilidad de hacer algo con ese sentimiento.
(Antonio López está muy lejos de esa imagen entre bohemia y elitista, frecuente en otros artistas. Responde más a lo que esperamos de una especie de amigo de toda la vida… No hay que exagerar, apunta, para añadir). No me siento el colega de al lado, ni bohemio ni, por supuesto, elitista, un término y un concepto que no me gusta nada. Una palabra que me hecha para atrás. No me gusta la gente que va de eso. Tampoco soy ni me siento bohemio, porque ya están las cosas suficientemente difíciles como para ponerlas más. El español no se siente tan mimado como para permitirse ser bohemio. Eso podía ocurrir en Francia en ciertos momentos, pero no es algo que ahora sea ni conveniente ni necesario.
Supongo que en el fondo uno termina siendo una mezcla de todo eso, aunque uno intenta buscar el equilibrio…
Su obra transmite una paciencia infinita a la hora de crear, ¿lo siente así? Dentro de ese equilibrio, ¿qué papel juega la paciencia?
Es una buena observación. Está en relación con lo que amas. Tienes paciencia en relación con las cosas que amas. Probablemente yo no tengo ninguna paciencia con las cosas que me son indiferentes, pero con lo que hago, con lo que pinto, con lo que esculpo, la tengo y mucha. Como las madres que tienen paciencia con sus hijos, como el amante que tiene paciencia con quien ama.
Creo que a veces y dependiendo de qué, con quién y de las circunstancias soy más bien impaciente, pero con relación a mi trabajo le echo toda la paciencia necesaria. Es un elemento que necesito para hacer mi trabajo. Hablamos de paciencia, pero también podríamos llamarla constancia.
En fin, que se tiene paciencia, buena paciencia, con lo que se ama. Porque también está la mala paciencia, que es la de la gente encabronada que no tiene más remedio que hacer algo que no quiere pero que no puede dejar de hacer. No estamos hablando de ese tipo de paciencia, si no con la que entronca con algo positivo, con algo que tú deseas seguir haciendo. Todos necesitamos la paciencia, una manera de paciencia, para hacer casi cualquier trabajo, ya sea el cocinero, el investigador, el pintor…
(En un tono quedo, reposado pero firme, va dejando en el aire palabras y pensamientos. Deja abiertas las frases, como si esperase que quien tiene enfrente asienta, complemente, digiera… Con esa sencillez crece a su lado y desde la profundidad de sus reflexiones, –una profundidad en absoluto afectada–, una conversación, un discurso, en el que nada o casi nada tiene desperdicio.)
Muchos artistas comienzan siendo figurativos y derivan hacia la abstracción. ¿Ha hecho Antonio López premeditadamente el camino inverso?
En general y por lo que yo conozco se suele comenzar en la figuración. Aunque quizá en este momento puedes iniciarte directamente en la abstracción, pero eso no quiere decir que no acabes en la figuración. La abstracción está en todo y la figuración también. Las emociones tienen un componente inexplicable que puede relacionarse con lo abstracto. En la pintura, y en la mía también, hay una dosis fuerte de abstracción, como la hay en la música y en la literatura. Tiene que haberla. Después, esa abstracción toma formas muy distintas.
¿Qué música escucha?
La que va surgiendo en los distintos momentos. Como toda mi generación he oído mucha música. Muchísima. Años y años oyendo música y muy variada. Pero hace tiempo ya que de un modo paulatino fui buscando y deseando el silencio. Hoy prefiero el silencio al sonido, lo que no quiere decir que renuncie a escuchar música. Sigo haciéndolo de cuando en cuando y en momentos determinados, emocionándome mucho con ella. La oigo pero no en las dosis casi excesivas de antes. En el estudio oía y oía y oía y acaso he acabado un poco saturado. Hoy valoro mucho el silencio.
¿Escribe? ¿Le gusta escribir?
Escribo de una manera ocasional y casi cuando no me queda más remedio, pero me cuesta mucho. Me parece muy difícil. No he desarrollado esa forma de expresión y esa posibilidad.
Sin embargo, se confiesa usted buen lector. ¿Qué libros lee en la actualidad?
La verdad es que he leído mucho y me sigue gustando leer. Necesito leer y, de hecho, lo hago todos los días. Tengo muchísimos libros por todas partes. Leo algunas cosas nuevas y releo mucho. Estos días he estado releyendo un libro de un crítico de arte ya desaparecido al que hace mucho tiempo le regalé un cuadro y él me regaló un libro dedicado. Hace poco, mirando en los libros, me encontré este Cuando llueve la tierra de José María Jove, un escritor y crítico de arte que publicaba en Ateneo, aquella revista de tanto prestigio, un libro publicado en 1953. También he estado en estos días conEl Jarama, una obra que me gusta mucho y suelo releer de vez en cuando. Leo varias cosas a la vez y también he estado últimamente con una obra de García Márquez y, durante una temporada larga, he releído Guerra y Paz, de Tolstoi, y Fortunata y Jacinta. En fin, siempre tengo libros entre las manos. Siempre leo.
¿Qué pintura ve?
No me ha pasado lo que con la música porque nunca me cansa ver pintura. Ni ver escultura o arquitectura. Sigo todo ello con enorme interés y sin cansancio alguno. No me satura en absoluto. Veo lo que va surgiendo. A veces estás lejos de lo que te gustaría ver en directo y por eso vas viendo aquello que puedes porque yo viajo poco. Me cuesta viajar. Me interesan, claro, pintores como Velázquez o Vermeer, pero muy especialmente el arte antiguo, el arte de la Roma de hace dos mil años. Todo ese arte clásico es una inmensidad maravillosa. También hay que tener en cuenta, por encima de los grandes como Velázquez que evidentemente te llenan, que en el concurso más humilde o en el sitio más inesperado puedes encontrarte con algo que te emociona. Soy un espectador muy dúctil. No tengo un programa o un esquema de lo que me gusta y lo que no. En pintura, lo que me emociona puede surgir en cualquier lugar y en cualquier lenguaje.
El arte del siglo XX me parece que es una fuente de placer y de hallazgos única en la historia de la humanidad. Un fenómeno así se ha producido en muy pocos momentos.
Habla usted de las emociones y de su emoción. ¿Llora ante el arte?
Soy muy poco llorón. Oyes hablar de gente que se emociona tanto que llega a llorar ante una obra de arte. La verdad es que yo no llego a tanto y eso que la emoción y lo que el arte me conmueve es mucho. Me produce verdadero embeleso y mucha fascinación. Además, noto que es algo que no se gasta con los años. Me sigo emocionando igual que hace cuarenta o cincuenta años, pero no llego a la lágrima. A la lágrima, no.
Habitualmente trabaja en varias obras al tiempo…
Sí, siempre trabajo en varias cosas a la vez. Esculpo, pinto y dibujo y poco a poco van saliendo los tres lenguajes y las obras acaban por completarse.
¿Se ha centrado en los últimos tiempos más en la escultura?
No. Acaso se puede tener esa percepción porque las últimas cosas entregadas han sido esculturas, y grandes, para ser ubicadas en el exterior, y eso hace que tengan una visualización que puede no tener, en primera instancia, la pintura o el dibujo que se producen en un ámbito más privado.
¿Cómo va su esperado retrato de los Reyes?
Yo querría poder mostrarlo en la exposición que tendrá lugar el próximo junio en el Museo Thyssen. Es obvio que para eso necesito acabarlo antes de que la exposición arranque.
Me resulta difícil hacer afirmaciones contundentes pues hace falta que el trabajo y la pintura se vayan desarrollando. Voy trabajando en esa obra y a veces dejo de hacerlo para después retomarla. Ahora he traído el cuadro a casa y estoy buscando un lugar para él, porque el estudio está tan lleno de cosas que necesito vaciarlo y llevar parte de lo que tengo allí a otro sitio para tener el espacio que el cuadro necesita. Un espacio más tranquilo que me permita trabajar lo más concentrado posible. Al cuadro le queda un tiempo todavía, pero me gustaría que para la exposición estuviera terminado y poder presentarlo. Quisiera trabajarlo únicamente atendiendo a la intención y al deseo de que quede lo mejor posible. Para eso hace falta una determinada forma de trabajo. Lo que pasa es que por ser el cuadro que es ha trascendido al exterior y eso aporta una situación peculiar. Hay obras en las que se tarda más, otras menos, otras que se detienen y no sigues… En el estudio pasan muchas cosas que nadie tiene por qué saber. En este caso hablamos de una obra que rebasa los límites de la privacidad que yo pueda tener. Es un encargo, y ya pagado, sobre el que todo el mundo te puede preguntar, pero no deja de ser un cuadro como otros que haya podido hacer y, como he dicho, ahí puede pasar de todo. Tengo obras que empecé y, por distintos motivos, nunca terminé. No es el caso de éste, pero necesito trabajar con mucha libertad. Tengo que hacerlo así. Pero esperemos que para las fechas de la exposición esté listo.
¿Es la obra la que dice que está terminada o es el artista el que decide que lo que había que hacer hecho está?
Hay un poco de todo. Es como una relación. A veces te dicen aquí ya no vuelvas y otras veces lo dices tú. En otras ocasiones las cosas se retoman, hay un descanso y vuelves a empezar o continúas lo que estaba iniciado. La relación con la obra es variable y cambiante, como lo son las relaciones entre las personas.
¿Le duele desprenderse de sus obras?
No. Nada de nada. Al contrario, me produce una gran satisfacción. Este trabajo lo haces para que los demás lo vean y lo disfruten. Así te realizas como artista. No hablamos de un acto solitario que acaba en ti y en tu propia satisfacción. Yo no lo siento así. Todo el arte admirable de todas las épocas se ha hecho para los demás. Desde la concepción personal, pero para los demás. Cuando los demás no lo acogen, como en el caso de Van Gogh, por ejemplo, el artista se desespera.
¿Es usted consciente de que Antonio López es muy popular. Muy conocido en la calle. Le incomoda o le molesta la fama que le acompaña?
No, no me molesta. Aunque habría que matizar esto porque yo, siendo consciente de que hay bastante gente que me conoce, no soy un personaje de fama a nivel popular. Pero no me molesta esa repercusión porque no la he buscado. Cuando yo salgo a la calle a pintar y me voy al espacio común de todos para hacer un trabajo lo hago porque lo elijo. Intento hacer las cosas como a mí me gustan. Tengo la suerte de poder hacerlo.
La infancia parece estar siempre en su vida y en su obra, ¿lo siente así?
Es verdad. Para mí todos aquellos años supusieron un tesoro. Fue algo irrepetible y muy, muy bueno, que para mí ha tenido sus buenas consecuencias hasta ahora, hasta la actualidad. A pesar de las partes oscuras, que las hay en todas las vidas, en todos los hombres, y que también las hubo en mi caso, el balance es extraordinario y ha pesado siempre sobre mí. Eso supongo que de alguna forma se refleja en mi obra. La infancia pesa en la vida del hombre, de los hombres, y condiciona muchas cosas.
¿Qué le parece el mundo en el que vivimos hoy?
Me gusta el mundo. Me gusta la vida aunque a veces las personas me cansan mucho. La gente me cansa, sobre todo las personas que nos dirigen porque hay muchas veces que no lo hacen nada bien. Quienes nos dirigen deberían ser los mejores, que los hay entre los hombres, pero desgraciadamente no es así. No son los mejores y eso hace que este mundo no sea lo bueno, en todos los aspectos, que podría ser.
Considero que sería muy importante que los políticos que nos gobiernan y que gobiernan el mundo fueran mejores.
¿Cómo le gustaría ser recordado?
No puede imaginarse a qué distancia estoy de ese pensamiento. A tanta distancia que aunque ponga voluntad no soy capaz de plantearme cómo quiero ser recordado. Sería un farsante si empezase con ese juego. Saldría una farsa porque ni pienso ni siento el futuro. Vivo, y con toda la intensidad posible, el presente.
Sigue dirigiendo talleres de arte. ¿Hay algún artista joven que le interese especialmente?
Bueno, a los talleres no sólo va gente joven. Este año en un taller en Albacete participaba un pintor que no tenía mucha menos edad que yo. Eso me gusta porque la gente mayor le da mayor dimensión a esos talleres.
Hay mucha gente con muchas posibilidades. Gente que, en principio, parecía que no iban a resultar y luego nos sorprenden y cuajan. También hay muchos otros que, por muy distintos motivos, se quedan en el camino. A veces la sociedad es desatenta, la lucha es dura y existen otra serie de adversidades que pueden condicionar de un modo definitivo. Pero en los talleres y fuera de ellos hay gente con mucho potencial. Algunos llegar a hacer cosas y, como digo, otros no porque se cansan, se debilitan y pasan como esas vidas que se diluyen y desaparecen sin merecerlo y sin que nos demos cuenta.

¿Podría evitarse esa sangría?
Para que eso no sucediera sería clave que la gente, esa gente, pudiera vivir de otro modo. Porque el arte sale de la vida. Si la vida fracasa el arte fracasa. Hay una forma de fracaso que pasa al arte, pero no todo puede pasar al arte.
Habría que renovar las cosas importantes. Como he dicho, renovar nuestros guías, quienes nos dirigen. Por otra parte, el mundo del dinero está acogotando la sociedad. Está creando unas ciudades difíciles.
Hay que considerar que el arte tampoco tiene tanta importancia. Hay muchas otras que arreglar antes que el arte porque, en definitiva, el arte siempre se va a salvar. Porque de la basura puede salir el arte. Eso se ha demostrado muchas veces. De una sociedad corrupta puede salir un arte grandioso. Si yo tuviera esa responsabilidad, no me preocuparía del arte y trataría de solucionar otros aspectos más urgentes de la vida.
(La conversación acaba como empezó. Con el talante y el tono de alguien impregnado de la sencillez, la humildad y la sabiduría de los grandes. De los más grandes, porque al preguntarle por su interés por el mundo digital textualmente responde: “No puedo opinar porque es un mundo que desconozco. Como desconozco el inglés. Como desconozco casi todo. Tu vida trascurre en unos cauces y dentro de ese recorrido vas conociendo algunas cosas, pero todo lo demás lo ignoras”).